sobre el nivel de blanco
Instal·lación en el Centre de Arte Maristany de Sant Cugat.
Del 15 de octubre al 19 de noviembre de 2016.

Hay una manera de medir la altura en referencia al nivel ordinario del mar que cuenta los metros de elevación que lo sobrepasan. Con esta medida se estandariza la geografía y se establece un punto de referencia sobre el que construir la emergencia. Aunque la palabra “emergencia” tiene doble acepción y nos sitúa en la ambivalencia de una palabra que tanto se refiere al riesgo de supervivencia como la acción de sobresalir. Tanto se refiere a la elevación de la tierra sobre la superficie del mar cuando forma un islote. Como ocurre, por otro lado, cuando una emergencia nos emplaza a reaccionar ante la inminencia del peligro, y nos posiciona ante las prioridades de salvamento. Son estas prioridades, las que demasiado a menudo se desvanecen ante nuestros ojos, precisamente por ser tan próximas.

En estado de reposo y certeza nos distanciamos del núcleo inmanente del ser. Mientras que, en la emergencia, se activan todos los resortes más instintivos de la supervivencia, pues mantienen el foco en la urgencia, pero además en la verdadera importancia de lo esencial, dirigido a lo significativo, a lo trascendente.

De la misma forma la poesía, la literatura, el arte, la cultura en general, permiten trasladar el estado de emergencia al espacio no localizado de lo trascendente.

«La vida es en sí misma y siempre un naufragio. Naufragar no es ahogarse. El pobre humano, sintiendo que se sumerge en el abismo, agita los brazos para mantenerse a flote. Esa agitación de los brazos con que reacciona ante su propia perdición, es la cultura –un movimiento natatorio.»
José Ortega y Gasset


Sobre el nivell de blanc. Instalación video, sonido y nivel láser. 2016.

Más allá de la premura de la vida, está todo aquello que se eleva y nos eleva sobre su nivel ordinario: por encima del mar o por encima de la hoja en blanco, pendiente de volcar sobre ella nuestra interioridad. Podríamos decir que sobre el nivel de blanco es umbral. Como afirma Gilles Deleuze: «Toda conciencia es umbral».

El blanco de una hoja es también un espacio suspendido de pensamiento y de silencio, esperando acoger la palabra o el gesto que emerge en sus múltiples islotes para encadenar un archipiélago de sentido. Las palabras levantan su cuerpo de poema sobre el nivel del mar blanco de la página. Se elevan, oscilantes, a la profundidad de un cielo abierto.

El poema es tanto camino como huella. Nina Berbèrova, en su relato autobiográfico “The italics are mine”, indica su precoz inclinación a verter en palabras «por sobrecarga del alma»; por todo aquello que no puede contener y que el deseo derrama sobre el blanco, emergiendo de la fugaz suspensión de la revelación. Inscrito a cada instante, la conciencia del momento presente quiere registrar, detalle a detalle, la vida. Escribir sobre la inscripción —hacer blanco sobre el registro— es un encadenamiento de cultivos y culturas vivas.

«La fijeza es siempre momentánea. Es un equilibrio, a un tiempo precario y perfecto, que dura lo que dura un instante:... »
Octavio Paz

La poesía fundamenta grandes verdades indemostrables. Chantal Maillard es maestra en esta inhabitual destreza: «la lucidez es frágil». Entonces, en estado de fragilidad permanente, ¿la lucidez se vuelve supervivencia?

El concepto de sobrevivir necesita de una nueva aproximación. El prefijo sobre- parece elevar las expectativas del vivir. Sobrevivir pues —vivir sobre el nivel de blanco—, ya sería una aspiración de ampliar anhelos más allá de la pura contingencia. Vivir “por encima de” es ya acopio de agitaciones, inquietudes y temblores acentuadas por el viento desatado que carga contra el alma vacilante, arqueada hasta tal punto por ráfagas que la sacuden.

«Si no te pido nada.

O sí:
que dejes intocada mi intemperie
»
Jesus Aguado

¿Qué es aquello que nos sostiene de pie, frágiles y maleables a la vez, en medio del temporal? ¿Qué es aquello que, como faro encendido de una interioridad resistente, mantiene el horizonte como referencia?

«...volien dreçar l'ombra a coses tortes.»
[... querian enderezar la sombra a cosas torcidas]
Joan Brossa

Un nivel se usa para enderezar las cosas torcidas. Este nivel láser situado en medio de la sala, proyecta una línea de horizonte tembloroso que marca un esfuerzo por encima del cual parece agitarse la poesía. La tarea de enderezar la torceduras es ingente, inabarcable, y de esta manera permanece la instalación con su utillaje accesorio para remarcar el momento de imperfección, de eventualidad, de inacabamiento.